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Somos Millennials

Hubo un tiempo en el que me di cuenta que es algo característico de nuestra generación el hecho de que nunca seremos 100% felices. Nuestra educación e independencia nos permite tener aspiraciones tan altas que normalmente nos embarcamos en carreras imposibles, llenas de obstáculos que nunca nos satisfacerán. 
Sofia J. Valls

Hubo un tiempo en el que me di cuenta que es algo característico de nuestra generación el hecho de que nunca seremos 100% felices. Nuestra educación e independencia nos permite tener aspiraciones tan altas que normalmente nos embarcamos en carreras imposibles, llenas de obstáculos que nunca nos satisfacerán. 

Somos parte de la generación más mimada de la historia. Nos llaman Generación Y o Millennials. En particular, aquellos que hemos emigrado a otros países y nos hemos encontrado en ciudades como Dublín donde todo el mundo está "de paso", en tránsito hacia su próximo destino. 

Pero en realidad, no nos damos cuenta de que es ahora cuando estamos viviendo los mejores años de nuestras vidas. 

Somos aquellos que se criaron en abundancia y aquellos a los que se lo dieron todo. Somos más soñadores que realistas y nuestras prioridades distan kilómetros de las que nuestros padres tenían a nuestra edad.

¿Comprar una casa?
¿Una Hipoteca?
¿Casarse?
¿Tener hijos?
Debes estar vacilándome.

Y seguimos posponiéndolo todo mientras tachamos cumpleaños en el calendario porque crecimos creyendo que somos invencibles por lo que el tiempo es ilimitado. Ya tendremos tiempo para todo eso,

¿Cierto?

Las experiencias nos mueven más que el dinero. Pero no renunciaríamos a nuestras cómodas vidas tampoco, en las que ya hemos cubierto las necesidades básicas por lo que nuevos niveles de necesidad aparecen.

Estamos sedientos de vivir intensamente y de poner nuestros esfuerzos únicamente en la búsqueda del placer y la satisfacción personal. Estamos obsesionados con encontrar nuestra pasión y perseguirla, porque por supuesto no tenemos una hipoteca que nos ate a un trabajo que no nos satisface al cien por cien.

Parece que vivamos con la maleta siempre a medio hacer, así podemos escapar, huir en cualquier momento.

Escrito originalmente en Octubre 2015

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