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Por qué decidí hacer un voluntariado en el extranjero

Como Millennial que cumple todos los requisitos para serlo, trabajo en una empresa internacional que a la vez es pionera de la industria más desarrollada de los últimos años y cualquier persona en España mataría por tener mi trabajo y mi salario.
Sofia J. Valls

Como Millennial que cumple todos los requisitos para serlo, trabajo en una empresa internacional que a la vez es pionera de la industria más desarrollada de los últimos años y cualquier persona en España mataría por tener mi trabajo y mi salario.

Todos mis amigos en Madrid tienen envidia de mi vida aparentemente de ensueño y mis padres no dejan de repetirme lo orgullosos que están de mi y lo afortunada que debo sentirme.

De lo que no se dan cuenta es de que siempre ha faltado algo, y quizás es algo que ni yo misma pueda explicar con palabras.

Ahí estaba yo en la mitad de la tormenta. En un momento en el que estaba preocupada de la mayor estupidez, siempre estresada por mi trabajo en ventas y simplemente sentía que había perdido mi balance y mi camino.

Mi brújula se había vuelto loca y no dejaba de correr en círculos sin apuntar a ningún lugar en particular. 

Al mismo tiempo me sentía culpable. Culpable de sentirme vacía, ¿cuando supuestamente debería ser feliz? Tenía todo lo que la sociedad te dice que necesitas para ser feliz, ¿no? Algunos de vosotros estaréis pensando: "Mira la princesa con sus problemas del primer mundo" y sí, estoy de acuerdo, esto es lo que yo también pensaba y de ahí que me sintiera culpable.

Ahí es cuando nos empezamos a preguntar:

¿Qué estoy haciendo con mi vida?
¿Es este el camino que quiero seguir?

Entonces, lo primero que debemos hacer es parar la brújula y volver a los orígenes. Volver a la esencia de todo. 

Porque a veces la respuesta correcta es la más sencilla. Así que, ¿por qué no nos vamos y experimentamos el tipo de vida más sencilla?

Meses después, me embarqué en un viaje a Manzano Uno en Nicaragua donde ayudaría a construir un sistema de agua que pudiera traer agua limpia al menos a 50 familias de la zona

Me acuerdo sentirme como una heroína del siglo XXI en tacones, salvando el mundo mientras vendía tickets para una fiesta benéfica que financiaría la expedición.

Qué ironía el acabar regalando mi ropa y mis zapatos el último día de voluntariado. Y qué sorpresa descubrir que yo no fui la que les salvé a ellos: ellos fueron los que me salvaron a mi.

Creo que una de las cosas que hicieron esta experiencia inolvidable fue la gente con la que tuve el placer de viajar.

Porque al final, no importa donde vayas o lo que hagas mientras lo hagas con las personas correctas. Elige la gente que son capaces de encontrar la mejor versión de ti misma y aquellos que saquen lo mejor de ti.

Alejandro.

La estrella polar que me guía cuando estoy perdida en arenas movedizas. Esa voz que aparece cuando pierdo la consciencia. El que fue indispensable para esta experiencia, con sus conversaciones profundas, su cerebro trabajando a mil kilómetros por hora, su tranquilidad de deportista de élite y su sombrero de ornitólogo que tampoco llegaba a protegerlo tanto de aquel calor horrible. 

Marco.

El Italiano con el mayor corazón de Módena. Ni siquiera Massimo Bottura tiene tanta pasión por cocinar, por la comida y por vivir. Ni siquiera Valentino Rossi se esfuerza tanto en cruzar líneas de meta. De él aprendí que debes seguir, día a día, bajo tus propias circunstancias . El que al principio parecía más agrio que el vinagre balsámico de su ciudad, pero con el que acabé llorando en una playa tras un pequeño accidente en la carretera.

Alain.

El Holandés más Español que he conocido. Quien tiene dos caras: una más o menos buena y otra mil veces mejor. Lleva la primera todos los días en la oficina y cuando sale de fiesta; la segunda está reservada a aquellos que deciden conocerle un poco más. Él que es conocido por ser increíblemente libre e independiente, tanto que roza lo salvaje. Un aventurero, un tanto hippie, que ha viajado por el mundo viviendo al límite. Capaz de dormir en una tienda de campaña en el medio de la selva. Sin miedo a nada. Pero también, cuando ganas un sitio en su círculo de confianza, ese sitio será tuyo para siempre. 

Escrito originalmente en Octubre de 2015

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