chuttersnap-564286-unsplash-869202-edited.jpg

Lo que aprendí cuando cambié de carrera profesional

Hace un año, decidí hacer el mayor cambio de mi carrera profesional: dejé de trabajar en Ventas.
Sofia J. Valls

Hace un año, decidí hacer el mayor cambio de mi carrera profesional: dejé de trabajar en Ventas.

Sí, dije adios a grandes bonos de ventas e increíbles viajes al rededor de Europa; pero no hay grand decisión sin razones poderosas que la avalen.

Empecé en ventas porque quise aprender sobre las empresas. Ya que nunca estudié ADE ni Finanzas y ni siquiera tengo un MBA, pensé que trabajar en ventas me pondría en contacto con emprendedores y CEOs de los que podría aprender. Y así lo hice exponencialmente.

Sin embargo, después de conseguir objetivos tras objetivos, me di cuenta de que llegó un momento en el que no tenía más metas. No tenía una meta a largo plazo. Simplemente me movía de una posición a otra sin ningún propósito. Así que pasé por lo que muchos otros jóvenes pasan en sus primeros años - Realmente no sabía qué quería hacer con mi carrera profesional. 

Entonces aprendí que tener un gol último, un propósito, hace que todo tenga sentido. Es a lo que vuelves cuando se presentan nuevas oportunidades, cuando tienes un día difícil en el trabajo o cuando te sientes desmotivado. Necesitaba encontrar mi propósito.

Muchos jóvenes profesionales que se encuentran en esta situación deciden tomarse unos meses libres, viajar para "encontrarse a sí mismos". Yo también lo hice. Me fui a Tailandia en el que fue mi primer y único viaje en solitario, intentado descubrir el mundo, pero me encontré bastante harta de hostales, literas y otros viajeros que sufrían del síndrome de Peter Pan. Viajar o escapar no era la respuesta y al final seguía teniendo el mismo problema a resolver. 

De todas formas, el viaje me ayudó puesto que desconecté tanto que cuando volví veía las cosas más claras. Me di cuenta de que las cosas que realmente me motivan y las que me permiten utilizar mi creatividad, desgraciadamente no eran parte de mi trabajo diario.

Gracias a mucho pensar y a muchas conversaciones con varios mentores, entonces comprendí que no podemos obviar quienes somos realmente y debemos aceptarnos completamente. No solamente en nuestra vida personal, pero también en la profesional. Por mucho tiempo intenté encajar en un mundo que no encajaba con mi creatividad y eso fue difícil. Especialmente porque me estaba engañando a mí misma. 

A veces simplemente necesitamos volver a los orígenes, a aquellas cosas que siempre nos gustaron pero, en vez de verlas como hobbies, hacer de ellas nuestro trabajo. Porque es absolutamente verdad que si traemos nuestras pasiones al trabajo, realmente no volveremos a trabajar ningún día más de nuestra vida.

Escrito originalmente en Febrero de 2018

Suscríbete a este blog

More Posts